Ácaro del grano o de la harina

NOMBRE COMÚN: Ácaro del grano o de la harina
NOMBRE CIENTÍFICO: Acarus siro Linnaeus
CLASE/ORDEN/FAMILIA: Aracnida/Acarina/Acaridae
METAMORFOSIS: Simple

Sus nombres comunes muy probablemente vienen del hecho de que este ácaro es el más importante y mejor conocido de los ácaros que infestan granos y harina. Tiene distribución mundial, pero principalmente se encuentra en las regiones templadas.
Reconocimiento:

El macho adulto mide alrededor de 0,32 a 0,42 mm, la hembra alrededor de 0,5 a 0,65 mm de largo. Ovalado, con forma de pera, con dos pares de vellos (setas) largos surgiendo de la parte trasera ancha. No tiene concha dura. Color blanco perla con patas amarillo pálido a marrón rojizo. Patas con tarsos robustos, de no más del doble de largo que su tibia adyacente, terminando en una estructura simple como uña (empodia). Gena (segmento extra entre el fémur y la tibia) del primer par de patas con solenidio σ1 (vello/seta corto y grueso cercano al margen exterior trasero del segmento) más de tres veces más largo que σ2 (vello/seta largo y delgado justo debajo del solenidio σ1 hacia el fémur). Tarsos del segundo par de patas con solenidio ω1 (vello/seta corto y grueso) doblado hacia la superficie (tendido), constricción justo antes de la punta/ final hinchada. Primer par de patas del macho con fémur alargado y con una proyección cónica. Hembra con abertura genital (entre el tercero y cuarto par de patas) más o menos longitudinal con placas como aletas, no con ranura transversal. Estigamata (poros de respiración) ausente. Tiene un olor característico a menta cuando se le aplasta.

Hipopus (segundo estadío, con ocho patas) casi redondo, con una prolongación media corta en la terminación frontal. Superficie dorsal de las dos placas separadas por una línea transversal. Primer par de vellos (setas d2) justo detrás de la línea transversal cercana a la línea media, extendido más allá de la base del siguiente par trasero de vellos (setas d3) cercanos a la línea media; ambos pares más o menos del mismo tamaño.

Grupos similares:

(1) Acarus ferris y A. Immobilis, con solenidio ω1 (vello/ seta corto y grueso) de los tarsos del segundo par de patas, erecto y no doblado hacia la superficie (tendido) y sin constricción distintiva justo antes de su punta. (2) Ácaro del queso (Tyrolichus casei), ácaro del moho (Tyrophagus putrescentiae) y T. longior, con solenidio σ1 (vello/seta corto y grueso cercano al margen exterior trasero del segmento) de la gena (segmento extra entre el fémur y la tibia) del primer par de patas menos de tres veces más largo que σ2 (vello/seta largo y delgado justo debajo del solenidio) σ1 (hacia el fémur).
Biología:

La hembra adulta puede depositar 20 a 30 huevos por día, individualmente o al azar, sobre material alimenticio, pudiendo depositar hasta un total de 800 huevos durante su período de vida. La larva se alimenta por tres días y luego se vuelve inmóvil durante dos días antes de mudar. El segundo estadío o hipopus no se alimenta, no tiene aparato bucal y funciona como el estadío de dispersión.

El ciclo de vida (huevo a huevo) requiere 17 días a una temperatura de 18 a 22º C, mientras que de 10 a 16º C se requieren 28 días. Los estadíos del ciclo incluyen huevo, larva, protoninfa, deutoninfa/hipopus, tritoninfa y adulto. La hembra adulta vive hasta cuatro días.

Estos ácaros son muy sensibles a las condiciones de humedad, debido a que carecen de tráquea o tubos respiratorios; esto significa que su cutícula debe ser permeable a los gases y al vapor de agua. Tienen problemas para controlar la pérdida de agua, por lo que evitan humedades relativas por debajo del 75% y arriba del 85%, siéndoles letal por debajo del 60%.

Estos ácaros pueden causar dermatitis a los humanos, comúnmente llamadas dermatitis del ácaro del queso, comezón del panadero o comezón del almacenero. En personas más sensibles, esta dermatitis o sarpullido de la piel con frecuencia es acompañada de inflamación y pequeñas lesiones. La loción de calamina ayuda a disminuir los síntomas.

Hábitos:

Las infestaciones se encuentran principalmente en granos y harina húmedos o con alto contenido de humedad. La humedad relativa preferida en el producto es de 75 a 85%. Los hongos o mohos atraen a estos ácaros a los productos alimenticios y les sirven también como alimento además del grano y la harina.

Entre los productos alimenticios infestados se incluyen diversos granos, como arroz y maíz; distintas harinas, como de trigo entero, blanca, harina de maíz; alimentos de cereal; frutas y otros materiales vegetales secos; alimento para ganado y queso.

El hipopus (segundo estadío) no se alimenta y funciona como el estadio de dispersión. Tiene varias ventosas anales para adherirse a otros ácaros, insectos, aves y otros animales. Alrededor de las estructuras comúnmente se encuentra el ácaro de los granos en los nidos de aves, las cuales ayudan en su dispersión. También los roedores y otros mamíferos, incluyendo al hombre, probablemente ayuden a dispersarlos.

Debido a que son muy pequeños, los ácaros del grano generalmente no son detectados por profesionales no entrenados hasta que la población es muy grande, formando un polvo color piel de movimiento lento sobre la superficie del queso u otros materiales infestados. Lentamente se alejan de la luz. Su olor característico a menta estará presente en forma muy evidente cuando estos ácaros sean aplastados.

CONTROL: El almacenamiento prolongado de productos susceptibles sin movimiento y limpieza periódicos puede provocar severas infestaciones. El control de humedad y la humedad relativa son factores críticos para la supervivencia de estos ácaros. El área de almacenamiento debe estar bien ventilada y la HR debe mantenerse por debajo del 60%.

Cuando se encuentran infestaciones pequeñas, la remoción y destrucción de los productos infestados seguida de una limpieza detallada, y la aplicación de un acaricida debidamente etiquetado para este fin, probablemente resuelvan el problema. Sin embargo, debe revisarse la ventilación y la HR de las áreas de almacenamiento y si se requiere, deberán modificarse.

Las infestaciones severas por lo general requieren fumigación con algún producto debidamente etiquetado para ello.