Hormigas

CLASE / ORDEN: Insecta/Himenoptera
FAMILIA: Formicidae
METAMORFOSIS: Completa

Las hormigas forman uno de los grupos de insectos más exitosos. Son insectos sociales que viven en colonias localizadas normalmente en la tierra, pero pueden entrar en edificios en busca de protección y/o alimento. Las hormigas se alimentan prácticamente con todo tipo de comida, pero las que invaden las casas, lo hacen en busca de substancias dulces y/o que contengan proteínas.
Las hormigas plaga por lo general se dividen en dos grupos de acuerdo con sus preferencias típicas de anidado ya sea en los muros o en el terreno. La biología y hábitos de cada especie son diferentes, por lo que es necesario un conocimiento detallado de cada especie para poder obtener un control eficaz.

Los cinco tipos de hormigas más comunes que anidan en las paredes son: la hormiga carpintera, hormiga loca, hormiga olorosa doméstica, hormiga faraón y la hormiga ladrona. Las hormigas que más comúnmente se encuentran anidando en el terreno son: hormiga argentina, hormiga del pavimento, hormiga negra pequeña, hormiga aterciopelada de los árboles, y la hormiga de fuego.
Reconocimiento:

Tienen tres regiones corporales (cabeza, tórax y abdomen) definidas por distintas constricciones.

Antena acodada (obreras y reinas; los machos a veces tienen antena recta) con los últimos 1 a 4 segmentos agrandados formando una clava.

El abdomen está conectado al tórax a través de 1 ó 2 segmentos abdominales muy delgados llamados nódulos (cintura de hormiga); y la porción trasera del abdomen agrandada, se llama gáster.

Identificación:

Debido a que las hormigas presentan una amplia variedad en sus preferencias alimenticias y hábitos de vida, es necesario saber a qué especie de hormiga nos estamos enfrentando.
Biología:

Las hormigas tienen metamorfosis completa: huevo, larva, pupa y adulto. Son insectos sociales y las colonias tienen 3 castas distintas: obreras, reinas y machos.

Las obreras son hembras, nunca tienen alas y pueden vivir hasta 7 años. Aunque típicamente se piensa que son estériles, las obreras de varias especies ponen huevos que se desarrollan como machos o son utilizados por la colonia, como alimento (huevos tróficos). Las obreras pueden ser monomórficas, es decir que son del mismo tamaño y forma, o bien polimórficas, cuando son de diferentes formas en cuyo caso, varían grandemente en tamaño. Las obreras más pequeñas se llaman menores, las más grandes se llaman mayores o “soldados” y las de tamaño intermedio se denominan intermedias o medias. Las obreras realizan todo el trabajo en la colonia lo que incluye la obtención de alimento, el cuidado de las jóvenes y el crecimiento del hormiguero.

Las reinas típicamente son las hormigas más grandes en una colonia, tienen la función de establecer nuevas colonias y depositar huevos. Una vez inseminadas, las reinas pueden depositar huevos fértiles por el resto de su vida que puede durar hasta 15 años. Para la mayoría de las especies, una colonia puede tener varias
hembras funcionales o reinas, pero sólo una reina fundadora. En las especies más comunes, las hembras vírgenes tienen alas y las hembras que ya se han apareado se arrancan las suyas masticándolas. El macho normalmente está entre el tamaño de la obrera y la reina y su única función es inseminar a la reina. Generalmente las reproductoras solo se generan en las colonias muy grandes o antiguas. Los machos mueren poco después de fecundar a la reina, normalmente en las siguientes 2 semanas. Para una especie particular, si las hembras son aladas, los machos también son alados y conservan sus alas hasta la muerte.

Las nuevas colonias se fundan en diferentes momentos del año, dependiendo de cada especie. Los enjambres (alados reproductores) normalmente salen del nido, se aparean y las reinas inseminadas se arrancan las alas masticándolas e inician una nueva colonia en un hábitat conveniente. Sin embargo, la hormiga argentina y la faraón y sus reproductores alados no producen ningún enjambre externo, apareándose en el interior del nido y las nuevas colonias se establecen por brotes. Todas las colonias de una especie particular tienden a enjambrar al mismo tiempo dentro de un área determinada.

Las hormigas adultas, obreras y reproductoras, no consumen alimentos sólidos. Se alimentan únicamente de los líquidos que pueden almacenar en su buche. Las obreras pueden regurgitar una diminuta gota de líquido a una hormiga compañera cuando lo solicitan por medio de palpitaciones o golpecitos de las antenas. Las larvas se alimentan de comida predigerida o regurgitada. Las larvas mayores pueden transformar alimentos sólidos a la forma líquida.

CONTROL: El control de hormigas es un proceso de 5 pasos:

1. Identificación correcta. Esto es crucial para elegir las técnicas de control apropiadas. Algunas especies pueden controlarse mejor con cebos insecticidas, mientras otras pueden requerir inyecciones de insecticidas en la madera y/o huecos. Algunas, es mejor controlarlas utilizando cebos que contienen RCI (Reguladores de Crecimiento).

2. Localización de hormiguero(s).
La ubicación del nido con frecuencia es crucial, o al menos determina si las hormigas están viniendo de afuera o de abajo de la estructura. Las hormigas tienden a circular a lo largo y/o dentro de las esquinas o a lo largo y sobre los bordes de los zócalos, los bordes de mostradores o mesadas o bajo las orillas de las alfombras y tienden a usar los cables y cañerías que hay sobre los muros como si fueran autopistas. La localización del nido en ocasiones puede lograrse siguiendo el sendero de las obreras cosechadoras que regresan al nido desde su fuente de alimento. Las obreras tienen el abdomen distendido o inflamado y/o pueden llevar pedazos de comida en sus mandíbulas. En el exterior hay que asegurarse de retirar el pasto o malezas que estén alrededor de los muros de fundación y la orilla de los bordes de concreto y entrada de las cocheras porque las hormigas formarán caminos por debajo del césped donde no puedan ser vistas; por lo tanto, hay que revisar también debajo de la capa de hojas secas. Hay que verificar debajo y/o dentro de los objetos que hay en el terreno como piedras, tablas, troncos, leña, madera decorativa, desperdicios, etc., y troncos de árboles en busca de especies que infestan árboles. Una vez localizado el hormiguero (s) la aplicación directa de insecticida por lo general puede eliminarlo. Dependiendo de la ubicación del hormiguero, pueden utilizarse formulaciones en aerosol, polvo o líquido, según se considere adecuado.

3. Cebado. Con mucha frecuencia éste es el método más eficaz o el único modo de controlar algunas especies de hormiga – por ejemplo, hormiga faraón u hormiga de fuego. Los cebos para la mayoría de las especies están disponibles en forma comercial y eventualmente éste será el método de control preferido en la mayoría de los casos.

4. Tratamiento de barrera perimetral. Este tipo de barrera por lo general es efectivo para reducir o prevenir la invasión desde el exterior. Esto incluye la aplicación de un plaguicida adecuadamente etiquetado para este fin, y las formulaciones de microencapsulados repelentes y los polvos mojables son los que ofrecen mejores resultados. En ocasiones es recomendable el tratamiento de los huecos de los muros perimetrales por el exterior. En este caso, lo ideal es utilizar polvos altamente repelentes y de larga duración si las condiciones de humedad lo permiten; en caso contrario probablemente se deba usar ácido bórico o algún borato. El tratamiento de árboles infestados puede requerirse para controlar especies que infestan árboles como la hormiga carpintera y la hormiga aterciopelada de árbol. Con la fumigación del suelo se pueden controlar especies como las hormigas cortadoras de hojas, mientras que mediante la inundación de los montículos se pueden controlar otras especies.

5. Métodos de control no-químico. Éstos deben usarse cuando son aplicables. Dependiendo de las especies involucradas, éstos pueden incluir uno o más de lo siguiente: limpieza para remover el alimento de las hormigas, remoción de plantas atrayentes de hormigas, modificación de la jardinería para deshacerse de plantas que atraen hormigas y/o pulgones, arreglo y poda de árboles y arbustos para evitar la entrada por las ramas, reducción de fuentes
de humedad incluyendo la condensación, sellado de cañerías y entrada de líneas de servicios públicos, y reemplazo de puertas exteriores huecas por puertas sólidas.