Termitas

CLASE/ORDEN: Insecta/Isoptera
FAMILIA: Varias
METAMORFOSIS: Simple

Las termitas han estado en el ambiente por más de 250 millones de años. Son insectos sociales que viven en colonias que generalmente están ubicadas en el terreno o en la madera. La mayoría de ellas se alimenta de la celulosa de la madera o de los productos derivados de la madera, como el papel; algunas especies tropicales se alimentan de hongos, carroña, etc. Tienen distribución mundial con alrededor de 2.500 especies descriptas.
Generalmente las termitas están divididas en tres grupos basados en la ubicación de su colonia: Termita subterránea, de madera seca y de madera húmeda. Para tener control efectivo es necesario tener conocimiento detallado de cada grupo, ya que la biología y hábitos de cada uno son diferentes.

Los miembros más comunes y económicamente importantes de estos tres grupos pueden resumirse a continuación. Los más comunes de la termita subterránea son la termita subterránea del este, del oeste y la termita de Formosa; para la termita de madera seca, los más importantes son la termita de madera seca del oeste, del sureste y la termita del polvo de los postes o de los muebles; y en el caso de la termita de madera húmeda, los que causan la mayoría de los problemas son la termita de madera húmeda del Pacífico, la de Nevada/pequeña/oscura, la del desierto y la termita de madera húmeda de Florida.

En el desierto del sureste, la termita subterránea del desierto, Gnathamitermes spp, hace que los teléfonos suenen en la época de lluvias cuando cubren los troncos de los árboles, cercas y desperdicios secos con sus cubiertas de tierra. Sin embargo, como no causan daño estructural, la ansiedad se alivia con la educación de la gente preocupada.

Reconocimiento:

Cuerpo con tres regiones corporales (cabeza, tórax y abdomen) ampliamente unidas sin las constricciones encontradas en las hormigas. Antena moniliforme, compuesta por una serie de segmentos parecidos a cuentas. Tarso de cuatro segmentos. Cercos presentes.
Obreras blanco cremosas con la cabeza ligeramente más oscura. Sin presencia de ojos ni ocelos (ojos simples). Ausencia de alas.
Soldados blanco cremoso con excepción de la cabeza oscura y muy grande. Cabeza con un par de grandes mandíbulas, excepto los soldados nasutiformes con ausencia de mandíbulas y cabeza prolongada en forma de un pico característico. Ausencia de ojos compuestos, pero algunos con áreas pigmentadas. Por lo general con una fontanela (abertura en forma de poro de la glándula frontal) arriba de la cabeza. Ausencia de alas.
Alados (reproductores primarios/alados) dependiendo de la especie amarillento pálido a marrón rojizo a negro. Ojos compuestos presentes y un par de ocelos (excepto Zootermopsis spp.). Algunos con fontanela (abertura en forma de poro de la glándula frontal) arriba de la cabeza. Dos pares de alas casi iguales entre si en largo y ancho, que descansan planas sobre el abdomen cuando no están en uso. Alas de casi claras a negro ahumado. Por lo general venas más oscuras; el número y posición de ellas se utilizan para identificar los grupos. Las venas de las alas a partir de enfrente o margen costal (costa o C), son subcosta (Sc), radial (R), sector radial (Rs), media (M) y cubital (Cu); algunas de ellas pueden no estar presentes debido a fusión o reducción. Base del ala con una línea de fractura donde el ala se rompe después del enjambre, dejando adherida una pequeña porción basal llamada escama alar.



Identificación:

Es necesario saber qué grupo de termitas es el que está causando el problema debido a que cada grupo es biológicamente muy diferente y por lo tanto requieren de diferentes métodos de control. Es decir, se debe saber si la termita es de madera seca, de madera húmeda o subterránea. Además, en el caso de la termita subterránea se debe ser capaz de distinguir a la termita de Formosa de las otras termitas subterráneas ya que para esta especie con frecuencia se requieren medidas de control adicionales.
Biología:

Las termitas tienen metamorfosis simple: huevo, ninfa (inmaduro) y adulto; aunque algunos especialistas en termitas separan los estados inmaduros en larva (instares jóvenes), obreras (son cojinetes alares) y ninfas (con cojinetes alares), en esta Guía de Campo el término ninfa será utilizado para todos los instares inmaduros de termitas para ser coherentes con el uso generalizado en la industria por los OCP. Son insectos sociales y sus colonias contienen castas o grupos de individuos que comparten la misma forma de cuerpo y asignación de funciones. Las termitas subterráneas tienen tres castas: obrera, soldado y reproductores. Las termitas de madera seca y de madera húmeda tienen ausencia de una verdadera casta de soldados y sus funciones son realizadas por preadultos que eventualmente se convierten en soldados o reproductores.

Los obreros pueden ser separados en dos grupos: obreros verdaderos que son estériles y obreros funcionales que pueden ser machos o hembras. Los obreros funcionales tienen la habilidad de poder mudar a soldados, alados o reproductores secundarios dependiendo de las necesidades de la colonia. Los obreros mantienen la colonia, construyen y reparan el nido, buscan la comida y alimentan a la colonia. Los instares más grandes de ninfas también consiguen alimento y ayudan en el cuidado de los juveniles.

Los soldados son estériles y tienen una sola función, proteger a la colonia. El alargamiento de sus cabezas y mandíbulas es tal que deben ser alimentados por los obreros. Se encuentran presentes en un número mucho más reducido que los obreros. La protección la brindan obstruyendo con su cabeza un pequeño agujero en el tubo o cartón, o si la abertura es grande, asomando la cabeza con las mandíbulas muy abiertas esperando o rechazando a los invasores. Además, los soldados nasutiformes arrojan un líquido pegajoso e irritante como forma de defensa.

Los reproductores están representados por reproductores primarios y secundarios. Los reproductores primarios son el rey y la reina que fueron parte de un enjambre y fundaron la colonia. El rey y la reina se aparean periódicamente y la reina puede vivir hasta 30 años, a veces más.

Los reproductores secundarios se producen en las colonias más maduras. No tienen, ni han tenido nunca alas (aunque pueden tener brotes de alas si se desarrollaron de ninfas) y sus cuerpos pueden estar ligera o fuertemente pigmentados. Su producción de huevos hace posible el incremento más rápido en el tamaño de las colonias viejas. Si algo le pasa a los reproductores primarios, estos pueden servir como reemplazo.

Las nuevas colonias pueden iniciarse por un par de alados fundadores o por aislamiento de una porción de alguna colonia grande. La formación de parejas de alados ocurre después del vuelo del enjambre. Las hembras apareadas pueden colocar unos pocos huevos el primer año, tan pocos como 0 a 22 o posiblemente depositan 1 ó 2 lotes adicionales de huevos. Al final del primer año, la colonia de termitas subterráneas puede llegar a tener 75 individuos mientras que la de madera seca puede contener solo una docena.

Las nuevas colonias también pueden iniciarse por aislamiento o división. Esto ocurre típicamente cuando se localiza una nueva fuente de alimento y se forma una subcolonia para explotarla. Si se interrumpe el intercambio continuo de individuos con la colonia principal, esta colonia puede producir los reproductores necesarios ya sea a partir de obreros funcionales o de ninfas. En las áreas del norte donde los inviernos por lo general son muy severos para la supervivencia de las colonias iniciadas por alados, además de la introducción de nuevas colonias a través de madera o productos de madera infestados, este es probablemente el método principal de formación de nuevas colonias.

La pregunta que con mucha frecuencia hay que contestar es cuántos años se requieren para que un edificio recién construido muestre señales de una infestación de termitas. Si la colonia fue iniciada por un par de termitas subterráneas enjambradoras al momento de la construcción, se requieren al menos 3 ó 4 años antes de que se produzcan nuevos alados. La evidencia de daños puede tardar aun más. Sin embargo si la estructura se construye sobre o cerca de alguna colonia fuerte ya existente de termitas subterráneas, el primer año pueden aparecer cientos de alados. En esta situación también, se puede observar daño muy substancial desde el primer año.

CONTROL: El control de termitas se inicia con una inspección detallada de la estructura y la preparación de un gráfico “en escala” de los cimientos de la estructura y/o cualquier piso que muestre actividad o daño causado por termitas independiente de que sea activo o inactivo (viejo).

Además de las especificaciones o instrucciones del tratamiento, el gráfico debe incluir, si es aplicable, la siguiente información: (1) dimensiones de la estructura; (2) el tipo de pared (es) de la cimentación; (3) la profundidad del nivel del suelo hasta la base de la cimentación; (4) ubicación de las tuberías de plomería y/o los sitios en donde ésta atraviesa el firme; (5) tipo de sistema de calefacción (para firme); (6) ubicación de grietas y/o juntas de expansión en el cimiento o el firme; (7) tipos de cubierta de los pisos sobre el firme que requiere inyecciones (alfombra, madera, linóleum o mosaico); (8) tipos de galerías o cocheras presentes (sólidos/rellenos de tierra); (9) ubicación de cualquier cisterna o noria presente; (10) si hay o no suficiente ventilación presente (para espacios de gateo); (11) localización de humedad excesiva; (12) ubicación de contactos de madera con el suelo; (13) localización de infestaciones activas de termitas; (14) ubicación de actividad antigua de termita; (15) localización de daños provocados por termitas; (16) ubicación de cualquier posible daño oculto de termitas.

El control de termitas subterráneas involucra la colocación de una barrera de plaguicida y/o un sistema perimetral de monitoreo a partir de cebos en el terreno, entre la colonia de termitas y la madera de la estructura, la eliminación de las fuentes de humedad ubicadas sobre el nivel del suelo que pueden sostener colonias secundarias, la eliminación de contacto madera-suelo y tableros/formas de espuma rígida-suelo (responsabilidad del propietario del edificio), reducción de humedad en los espacios de gateo mediante ventilaciones y/o cubiertas de polietileno y la posible inyección de las piezas de madera infestada para una muerte rápida de las termitas que están sobre el nivel del suelo. Además, en el caso de las termitas subterráneas de Formosa la eliminación por remoción o tratamiento de los cartones ubicados por encima del nivel del suelo por inyección o fumigación, que es a veces requerida. También hay disponibles sistemas de cebado para termita sobre el nivel del suelo que se colocan directamente sobre la madera infestada por termita.

Recientemente se ha descubierto el control físico de termitas subterráneas mediante la selección de arena por tamaño de partícula. Esta técnica toma ventaja del hecho de que las partículas de arena de cierto rango de tamaño son suficientemente pequeñas como para que las termitas no puedan maniobrar entre ella pero también demasiado grande para que las termitas puedan manipularla y removerla. El rango de partículas de arena requerido al parecer depende de las dimensiones de las mandíbulas y cápsula de la cabeza de la especie de termita que se piensa controlar. Los rangos de tamaño de partículas de arena protectora son 1,2 a 1,7 mm. de diámetro para la termita subterránea del oeste, Reticulitermes hesperus Banks, de 1,7 a 2,8 mm. de diámetro para la termita subterránea del este, Reticutitemes flavipes (Kollar) y de 1,7 a 2,4 mm. de diámetro para la termita subterránea de Formosa, Coptotermes formosanus Shiraki. La utilización de esta técnica es principalmente en pre construcción y su uso está incrementando su popularidad, especialmente en Hawai.

El control de termitas de madera seca incluye la fumigación de la estructura u objeto de madera que alberga la infestación o el tratamiento localizado o reemplazo de la madera infestada. La fumigación se recomienda cuando las infestaciones están ampliamente distribuidas y/o de difícil acceso mientras que el tratamiento localizado con plaguicidas o por otros medios es prudente cuando las infestaciones están aisladas y accesibles.

El control de termitas de madera húmeda involucra la eliminación de la fuente de humedad y todo el contacto madera-suelo. La madera infestada debe ser reemplazada o tratada, con inyecciones que ofrezcan el control más rápido.